Desde chico le he tenido miedo a la muerte; mis abuelos murieron cuando tenia 11 años y en su funeral uno de mis primos me dijo:
“Ellos murieron por que no estaban al pendiente del latir de su corazón”
Sentí un horror en ese momento y desde entonces comencé a tomarme el pulso a cada rato, la ansiedad era tanta, que a media clase o en plena calle me ponía a revisar mis signos vitales para asegurarme de que seguía latiendo.
Ya cuando andaba en la prepa, en una fiesta estaba sujetando mi vaso con una mano y con la otra me tocaba cerca del corazón, entonces cuando me terminé mi trago comencé a sentir en el pecho ondas de sonido que sobrepasaban al de mi corazón, me vibraba tanto la mano, que sentí que todos mis órganos gritaban al mismo tiempo al ritmo de la música ¡Me estaba temblando todo el interior!
Me di cuenta que era la bocina la que emitía esas ondas que rebasaba mis latidos y el de todas las personas en la fiesta. Era como un beat celestial, me parecía hermoso.
No lo soporte más...
Corrí enseguida a mi casa temblando aún por aquel descubrimiento y cuando llegue, me dirigí a mi cuarto y luego al taller. Estaba decidido, quería mi propia bocina en mi pecho, quiero que el sonido de mi corazón rebase mi cuerpo y toque el corazón de otros.
Así que aprovechando el éxtasis de la fiesta aliste la bocina para enchufarla al corazón, me abrí el pecho al rojo vivo, me extendí la piel, enchufe los cables al corazón y me acomode la bocina al centro de mi pecho pero, no se escucho nada...
